17 oct. 2013

Alimentación, aceites esenciales y demás

Queridos amigos y amigas,

Ya ha llegado definitivamente el otoño a Bruselas. Siendo un poco exagerado, os diría que se acabó el sueño, comenzó la pesadilla. Estamos teniendo unos días feos y desapacibles, con lluvia, viento, frío...Hemos vuelto a encender la calefacción y a ponernos la ropa de invierno, "et c'est parti" (que se dice en francés) para los próximos cinco o seis meses. Yo siempre empiezo esta época con mucho ánimo, diciéndome que "al mal tiempo buena cara", pero cuando llega febrero estoy ya que me subo por las paredes, y más en años como este 2013, que el mal tiempo ha durado hasta casi junio. Para los que no hayáis vivido en un país frío como Bélgica es difícil haceros una idea de lo duro que puede llegar a ser este clima. Ya no es el frío, ni la lluvia, ni el viento, el problema es la falta de luz. Nos pasamos las semanas con un cielo plomizo, con unas nubes grises que parecen tan bajas que casi se pueden tocar con la mano, y sin ver el sol ni en pintura. Y así un día, y otro, y otro...metido en casa y con un "pum para abajo" de lo peor. Este año lo afronto con más ánimo, ya que mi situación personal ha mejorado respecto al año pasado y, además, tengo mi curso de apicultura, que me tiene encantado.

En lo que se refiere al huerto, poca cosa tengo que contaros. Hace unos 10 días arranqué las matas de tomate, ya que con la lluvia estaban las pobres medio podridas. Como todavía quedaban algunos tomates verdes en ellas, busqué en internet qué podía hacer con ellos y encontré una receta que me llamó la atención: mermelada de tomates verdes y limón. Es muy fácil de hacer: un kilo de tomates verdes, dos limones bio y 1 kilo de azúcar. Se cortan los tomates y los limones en rodajitas lo más finas posibles y se va poniendo en capitas. Entre capa y capa le vais echando el azúcar y lo dejáis 24 horas en la nevera para que suelte bien el agua. Luego lo ponéis todo en una cacerola y lo dejáis haciéndose a fuego medio-alto durante aproximadamente dos horas. El gusto es diferente pero muy rico. Para la próxima vez, si acaso, le pondré un poco menos de azúcar, porque con tanto azúcar queda un sabor un pelín artificial y una textura muy compacta. He mirado en Google y he encontrado esta receta que lleva también jengibre (que yo no le puse porque a los niños no les gusta). Probadla y ya me contaréis como os va.

Aquí abajo os pongo unas fotos de los últimos tomates que recogí del huerto. Son la variedad "Triunfo de Lieja", que no es extraordinaria en cuanto al sabor pero que estoy contento de haber plantado, porque no la conocía. En general estoy satisfecho de los tomates este año, sobre todo teniendo en cuenta que me ocupo poquísimo de ellos, que no les pongo abono ni nada, que me fui tres semanas en julio y que hizo mucho calor y que este año estaban sembrados en un lugar malísimo, a la sombra de un árbol super grande (que me resisto a cortar porque me da pena). 



 Para el año que viene, sin embargo, he decidido que sólo voy a plantar variedades de tomates pequeñillos en macetas y voy a aprovechar el huerto para plantar cosas que no se crían en maceta. El otro día vi en un blog una idea que me encantó para aprovechar los palets para construir muros vegetales y quiero ponerla en práctica el año que viene con los tomates. Mirad en esta foto que bien queda

Aparte de todo esto, he sembrado unos ajos de otoño a ver que tal se dan. No hice fotos en el momento de sembrarlos y ahora está el día feísimo para salir al huerto, así que en una próxima entrada os contaré.

Y cambiando de tema completamente, os quería comentar que mi compadre Jean Michel me ha mandado un artículo, que quizás muchos de vosotros hayáis leído, sobre la importancia de la una dieta sana en la curación del cáncer. A mi me ha parecido muy interesante y estoy de acuerdo en casi todo lo que dice esta mujer. Y es que últimamente no paro de darle vueltas al asunto y cada vez estoy más convencido de la importancia que tiene una buena alimentación para nuestra calidad de vida. Hace unos meses, Marcela me comentó que había leído un artículo sobre la importancia de la dieta en la mejora de los niños con autismo. Hoy se lo he comentado y no se acuerda de donde lo leyó, así que he puesto "alimentacion autismo infantil" en Google y me han salido varios enlaces interesantes, uno de ellos este. Es curioso como dos cosas que en principio no tienen nada que ver, como la alimentación y la enfermedad mental, a poco que nos interesemos si que vemos que están relacionados. A este mismo respecto, hace unas semanas vi un documental en ARTE (que también está disponible en Youtube con subtítulos en español) sobre el ayuno como forma de terapia para tratar las enfermedades, entre ellas las mentales. Si os interesa el tema, echadle un vistazo porque está muy bien hecho y muy bien documentado. 

Pero no es sólo la alimentación. Como os comentaba en el post titulado "El final del verano llegó...", en casa estamos últimamente también muy interesados en las terapias (si se puede llamar así) con aceites esenciales. Y en esto si que nos os hablo de lo que he oido o visto sino de lo que yo mismo he experimentado. Últimamente, con el stress, me salían unos herpes gigantescos que parecía el hombre elefante. Para tratarlos me ponía la pomada tradicional (que no me acuerdo como se llama) que venden en todas las farmacias para estos casos. Sin embargo, Marcela, que tiene el mismo problema, empezó a tratárselos con aceites esenciales y le iba super bien, así que me decidía probar y el resultado ha sido fabuloso: en cuanto me aparecen los primeros síntomas me pongo un producto de la marca Pranarom Natura que se llama "Resistencia y defensas naturales", hecho a base de aceites esenciales (que no os puedo detallar porque no tengo las gafas a mano y la letra de la caja es muy pequeña) que me funciona muy bien. Y también estoy utilizando los aceites para tratarme la psoriasis. Yo tengo una mancha de psoriasis bien grandota pero por suerte en una parte del cuerpo poco visible (en la pierna) y estaba harto de ponerme cremas, pomadas y demás potingues. Así que en un libro que me inspiraba confianza vi una "receta" a base de aceites (esenciales y vegetales) para tratar la psoriasis y me decidía a iniciar un tratamiento a ver como iba la cosa. Y estoy muy contento; la psoriasis tiene mucho mejor aspecto y la piel está mucho más suave e hidratada. La receta es la que os conté en el post al que antes hacia alusión:

Mezclar: - 1 gota de aceite esencial de romero verbenona - 1 gota de aceite esencial de siempreviva amarilla - 1 gota de aceite esencial de palmarosa - 1 gota de aceite esencial de geranio rosat (o de geranio de Egipto) - 10 gotas de aceite vegetal de hipérico - 10 gotas de aceite vegetal de borraja - 10 gotas de aceite vegetal de rosa mosqueta

Os lo aplicáis sobre las partes que tengáis afectadas por la psoriasis y veréis que os dará muy buen resultado. La farmaceútica que me vendió los aceites esenciales, que sabía un montón del tema, me dijo que en la psoriasis es importante nutrir bien la piel, y que por eso lo que podía hacer también es diluir esta mezcla de aceites esenciales en crema hidratante neutra (una buena, no las del Mercadona) y aplicar todo junto sobre la piel.
 Y para terminar la entrada de hoy os propongo una receta para una crema de verduras que está riquísima.

- Un bulbo de hinojo (ahí abajo os pongo una foto)
- Tres nabos
- Tres zanahorias
- Dos cebollas 
- Un poco de nata (optativo)
-Sal y pimienta

 La cosa es facilísima: cortáis la cebolla en rodajitas finas y la ponéis a rehogar. Cuando está un poco doradita, le añadís las demás verduras también cortadas en rodajas. Lo rehogáis todo unos  10 minutos y luego le añadís medio litro de caldo de pollo (o medio litro de agua con un avecrem, que es lo que yo hago) y lo dejáis a fuego medio unos 25 o 30 minutos. Cuando veáis que la verdura está hecha, le añadís un poco de nata líquida, la sal, la pimienta y lo pasáis todo por la batidora. Dependiendo del agua que le queda a la verdura os quedará más o menos líquida. A mi me gusta tipo crema, así que si veo que tiene demasiada agua le quito una poca. Et voilá tout.



                                   Este es el bulbo de hinojo. Se come sin las ramitas verdes


                                  Estos son los nabos y la zanahoria y el hinojo cortadito en rodajas

Abrazotes

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